Glucosamina + Sulfato de
condroitina, adjunto artículo que ilustra el principal
beneficio de Tomar Sulfato de condroitina:
Confirmada la eficacia del
condroitín sulfato para la artrosis
23 febrero, 2015
El condroitín sulfato es un
tratamiento seguro y eficaz para personas con artrosis, según una investigación
de la Colaboración Cochrane que ha revisado, evaluado y sintetizado los
distintos estudios sobre la cuestión. El veredicto de la Colaboración Cochrane
supone un aval científico al uso del condroitín sulfato para el tratamiento de
la artrosis.
¿Qué es Cochrane?
Cualquier profesional de la
salud sabe lo difícil que resulta prever si un tratamiento es adecuado para una
persona concreta con una enfermedad determinada. A menudo depende de la
persona, porque un tratamiento que alivia a un paciente puede perjudicar a
otro; depende de si el tratamiento puede tener efectos secundarios; de hasta
qué punto es eficaz; de si se busca una eficacia inmediata o a largo plazo; de
si el paciente tiene también otras enfermedades… Y depende, por supuesto, de
cómo se hayan hecho los estudios que han evaluado el tratamiento.
Con tantas variables
de por medio, no es extraño que los estudios lleguen a veces a resultados
contradictorios y que los médicos tengan a veces criterios distintos sobre cómo
abordar un mismo problema. Para reducir la confusión, la oenegé Colaboración Cochrane revisa
de manera rigurosa y sistemática estudios publicados sobre cuestiones de salud.
Se trata de una organización sin ánimo de lucro en la que participan de manera voluntaria
más de 10.000 profesionales sanitarios de un centenar de países. Los resultados
de las revisiones, que sirven de guía a médicos de todo el mundo, se publican
en la Biblioteca
Cochrane.
Estudio exhaustivo
En un informe publicado el 28 de enero en la
Biblioteca Cochrane, se han revisado
los estudios sobre el condroitín para el tratamiento de la artrosis. Se han
analizado datos de 43 ensayos clínicos en los que han participado 9.110
pacientes, de los que aproximadamente la mitad recibió condroitín y la otra
mitad, placebo.
Para garantizar la
validez de los resultados, sólo se han incluido ensayos clínicos aleatorizados,
es decir, en que se determinaba al azar quién recibía condroitín y quién no.
Archie Cochrane, el epidemiólogo británico que dio origen a la Colaboración
Cochrane, defendió que los ensayos clínicos aleatorizados son imprescidibles
para evaluar correctamente la eficacia y la seguridad de los tratamientos
médicos. Son los que garantizan que los grupos de pacientes sean comparables y
que la diferencia principal entre ellos sea el tratamiento que reciben.
¿Qué es el condroitín sulfato?
El condroitín sulfato es
una molécula compleja que se encuentra en los cartílagos del cuerpo humano.
También se encuentra, aunque en menor cantidad, en otros tejidos como huesos,
córneas, piel y paredes arteriales. La degradación del cartílago que se produce
en casos de artrosis se acompaña de una pérdida de condroitín sulfato en las
articulaciones.
Por ello, se piensa que el tratamiento
con condroitín sulfato podría ayudar a mantener la integridad de los
cartílagos. Si esta hipótesis es correcta, el condroitín sulfato podría frenar
la progresión de la artrosis y tal vez incluso reparar parcialmente el
cartílago en algunos pacientes. Los resultados de la Colaboración Cochrane
refuerzan esta hipótesis.
Resultados concluyentes
Una vez analizados los
datos de los 43 ensayos clínicos, el condroitín sulfato ha demostrado ser más
eficaz que el placebo para aliviar el dolor en las articulaciones con artrosis.
Cuando, tras seis meses de tratamiento, se pide a los pacientes que puntúen de
0 a 100 el dolor que experimentan, los que han sido tratados con placebo le dan
una puntuación media de 28; entre los que han recibido condroitín, la
puntuación baja a 18.
Al analizar un indicador de calidad de
vida (el índice de Laquesne, que tiene en cuenta tanto el dolor como la pérdida
de movilidad), se confirma que el condroitín sulfato ofrece mejores resultados
que el placebo.
Las radiografías de las
articulaciones afectadas aportan un tercer resultado positivo: el condroitín
sulfato frena el estrechamiento del espacio intraarticular. Este resultado
sugiere que el condroitín sulfato no sólo alivia los síntomas de la artrosis,
sino que posiblemente también frena la progresión de la enfermedad.
Un último resultado
relevante es que los efectos secundarios del tratamiento no son superiores a
los del placebo, lo que certifica que el tratamiento con condroitín sulfato es
seguro.
“Los beneficios son
entre pequeños y moderados, pero son clínicamente significativos”, concluyen
los autores de la revisión.
¿Cómo utilizar el
condroitín sulfato?
Un detalle importante es
que el condroitín sulfato no está regulado como fármaco sino como suplemento
dietético. Por ello, se encuentran en el mercado distintos productos de
calidades diversas. La Colaboración Cochrane ha revisado estudios hechos con
distintos suplementos de condroitín. Si los resultados son buenos para un grupo
de productos de calidad heterogénea, cabe esperar que serán aún mejores para el
condroitín sulfato de grado farmacológico -el de más alta calidad- que puede
encontrarse en las farmacias españolas.
Aunque esté regulado como
un suplemento dietético y pueda adquirirse sin receta, los autores de la
Colaboración Cochrane recomiendan que los pacientes consulten con sus médicos
sobre cómo tomar condroitín sulfato. El médico les guiará para decidir la mejor
pauta de tratamiento, y si les conviene combinarlo con algún otro producto que
potencie la eficacia del condroitín sulfato como la glucosamina.
El condroitín sulfato,
advierten finalmente los autores de la Colaboración Cochrane, no es un
sustituto sino un complemento de otros tratamientos farmacológicos y terapias
que se aconsejan a personas con artrosis. Para obtener el máximo beneficio del
condroitin sulfato, por lo tanto, conviene seguir las indicaciones que haga el
médico de manera individualizada a cada paciente sobre otras terapias, como
hacer actividad física moderada, perder peso y reforzar la musculatura que
protege las articulaciones dañadas.
Informes : Marta Ligia Gómez 300 787 62 13